
Es el título de una de mis películas preferidas,dirigida en 1997 por el director canadiense(de origen egipcio)Atom Egoyam,basada en la novela de Russell Banks y que juega como linea argumental con el poema El flautista de Hamelin de Robert Browning.Cuenta la tragedia que llega a un pueblo cuando el autobús escolar tiene un accidente de carretera.No es una película fácil, tiene constantes giros temporales y muchas tramas paralelas que te hacen pensar en la relación padre-hijo,en la pérdida de la inocencia,en las apariencias que a veces están muy alejadas de la realidad y de los accidentes que pueden cambiarte la vida. Es una película pequeña pero muy recomendable.
Esto viene a cuento por la película "La Soledad" de Jaime Rosales,una película modesta que contra todos pronóstico se llevó el Goya a la mejor película del 2007,por encima de las grandes favoritas.Esta película con sólo 40.000 espectadores y que ya no se encuentra en la cartelera(pero si en dvd) luchaba con
"el Horfanato" con 4 millones de espectadores.
Es una alegría que a veces las cosas cambien,que lo que está arriba baje y viceversa,que ganen los modestos a los fuertes,que se impongan esas pequeñas cosas (que diria Serrat)que se derrumben barreras,que se abran las ventanas del cerebro y entren ráfagas de aire fresco(a poder ser con nieve) y limpien todo lo oscuro,lo viciado,lo podrido.(conferencia episcopal incluida)
Que nos aferremos a seguir nadando(suspirando a veces) a vencer a los malos, mirando al futuro y diciendo que todo es posible,reir,llorar... en definitiva sentirnos Completamente VIVOS.